Los planes de pensiones permiten, según la legislación actual, disponer del ahorro acumulado en ciertos supuestos de necesidad urgente, sin necesidad de esperar a la jubilación (o invalidez/fallecimiento/dependencia):
De esta forma se cubren aquellos casos de verdadera necesidad, pero sin romper la necesaria disciplina de ahorro, evitando que el dinero que hemos estimado necesario para la previsión de nuestra seguridad futura se desvíe a otros gastos.
Si se ha sido realista al determinar nuestras necesidades de previsión y el ahorro que podemos destinar para cubrirlas, estas limitaciones a la liquidez serán el mejor aliado para evitar traicionar nuestras propias intenciones de ahorro.