09-02-2009
La ratio de morosidad de la entidad se situó en el 1,77 por ciento, la mitad que la media del sector, con unos niveles de cobertura genérica del 100 por ciento.
Mantiene una elevada solvencia, entre las mejores del sector financiero, con una ratio de solvencia superior al 12 por ciento y un volumen de recursos propios de máximo nivel (Core Capital) que supera el 10 por ciento
El Grupo Cajastur logró en el ejercicio económico 2008 un beneficio neto atribuido de 178 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 1,29 por ciento. La entidad financiera, en el marco del complejo escenario económico, reforzó su estrategia de prudencia, aumentando un 51 por ciento las dotaciones para provisión de insolvencias, fortaleció su posición de liquidez, que se situó en el 16,9 por ciento sobre activos totales (más de 2.600 millones de euros disponibles), y mantuvo su rigurosa política de riesgos, lo que le ha permitido hacer compatible un incremento de la inversión crediticia a familias y empresas (excluida la construcción), del 10 por ciento respecto al año anterior, con una tasa de morosidad del 1,77 por ciento, la mitad que la media y entre las más bajas del sector, y con unos niveles de cobertura genérica del cien por cien. El Grupo Cajastur mantiene una sólida posición de solvencia, con una ratio de solvencia superior al 12 por ciento (más de cuatro puntos superior a los requerimientos normativos) y con unos recursos propios de primer nivel (core capital) superiores al 10 por ciento, más de tres puntos por encima de la media de las entidades financieras. El volumen de negocio de Cajastur creció en el año 2008 un 9,9 por ciento, hasta una cifra total de 23.257 millones de euros. El aumento de los recursos de clientes fue del 14,6 por ciento, hasta alcanzar los 12.493 millones, y el incremento de la inversión crediticia total, que se situó en los 10.764 millones, fue del 4,9 por ciento.
Durante el año 2008, el Grupo Cajastur registró una mejora de los márgenes de la actividad financiera superior al 6 por ciento. El margen de intereses alcanzó la cifra de 245,6 millones de euros, un 6,89 por ciento superior al año anterior, mientras que el margen bruto creció un 6,75 por ciento, hasta alcanzar los 516,6 millones de euros gracias a la estabilidad de los ingresos por prestación de servicios, la continua mejora de la actividad de seguros y la gestión activa de la cartera de valores.
En un entorno económico de acelerado deterioro, el grupo Cajastur, por una parte, profundizó en su estrategia de contención de los gastos recurrentes, mejorando la ratio de eficiencia financiera en 38 puntos básicos, hasta situarla en el 40,4 por ciento y, por otra, destinó una dotación neta de 47,7 millones de euros en fondos de provisión de insolvencias, lo que supuso un incremento del 51,9 por ciento respecto al año anterior. Todo ello significó que el resultado de la actividad de explotación alcanzase los 213,9 millones de euros, con un moderado descenso interanual del 1,9 por ciento.
El beneficio neto atribuido al grupo ascendió a 178 millones de euros, con un crecimiento del 1,29 por ciento, mejora que fue compatible con la prudente política de dotación de provisiones en previsión de riesgos futuros.
Elevada solvencia, amplia cobertura de riesgos y baja morosidad
El Grupo Cajastur consolidó su posición de solvencia, con un coeficiente de solvencia de más del 12 por ciento, más de cuatro puntos superior a los requerimientos normativos, .y con un volumen de recursos propios de máximo nivel (core capital) por encima del 10 por ciento, tres puntos superior a la media de las entidades más solventes del sistema financiero, que se sitúa en torno al 7 por ciento.
En un escenario de acelerado aumento de la morosidad y de reducción de los niveles de cobertura en todo en el sector, Cajastur registró, por una parte, una ratio de mora del 1,77 por ciento, cifra que se sitúa entre las más bajas del sector financiero español, y, por otra, unos niveles de cobertura genérica del cien por cien.
Holgada posición de liquidez
Cajastur conservó durante el año 2008 una estructura financiera equilibrada, que le permite disponer de una elevada tasa de financiación con recursos minoristas y gestionar un volumen de recursos de clientes que garantiza la capacidad de financiar la totalidad de la inversión crediticia. El crecimiento del crédito a familias y empresas registrado el pasado ejercicio se abordó desde una holgada posición de liquidez, posibilitando a la entidad ser menos dependiente de los mercados de capitales.
Al cierre del ejercicio, el Grupo Cajastur disponía de recursos líquidos por valor de 2.600 millones de euros, lo que significa una disponibilidad de liquidez del 16,9 por ciento sobre activos totales, con los que podrá dar respuesta a la demanda de crédito por parte de particulares y empresas.
Crecimiento de la inversión crediticia en empresas
El Grupo Cajastur, pese a la aceleración del deterioro del entorno económico, reforzó su estrategia de contribución al desarrollo de la actividad empresarial haciéndola compatible con la rigurosa política de riesgos, La entidad aumentó la inversión crediticia a empresas (excluida la actividad de construcción) en un 9,3 por ciento, al tiempo que la financiación a familias creció un 10 por cierto. Más de dos tercios de la inversión crediticia concedida en 2008 correspondieron a actividades empresariales, con una cifra total de 2.113 millones de euros. La inversión crediticia total se situó en los 10.764 millones de euros, con un incremento total del 4,9 por ciento.
Este incremento de la actividad crediticia y el aumento de depósitos, con un volumen de recursos captados de 12.493 millones de euros y un incremento interanual del 14,6 por ciento, supuso un crecimiento del volumen de negocio del Grupo Cajastur del 9,9 por ciento, hasta un total de 23.257 millones de euros.
.Carencia de dos años para clientes hipotecarios en situación económica difícil
Con el objetivo de contribuir a minimizar el impacto de la crisis entre las familias, Cajastur puso en marcha el 3 de noviembre de 2008 una fórmula para que sus clientes con una hipoteca libre sobre vivienda habitual puedan hacer frente a sus problemas económicos, derivados del deterioro del mercado de trabajo, mediante la aplicación de un periodo de carencia de capital e intereses durante dos años. La amortización del préstamo queda en suspenso durante dos años, sin coste alguno para el cliente, y el plazo de vida de la hipoteca se alargará por un periodo igual al de carencia. Desde su entrada en funcionamiento, más de 60 familias, con préstamos por importe superior a los 8,5 millones de euros, han suspendido durante dos años el abono de la totalidad de la cuota hipotecaria.
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